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Meditación guiada: Atención plena consciente guiada con sonido y voz

Clases miércoles de 19:00 a 20:30 horas
Aportación: 35 € al mes

La palabra “Meditación” puede tener diferentes vertientes de entendimiento. Para mí, es una herramienta para entrenar la mente o inducir un modo de conciencia, atención plena o estado de atención concentrada, cuya práctica regular ayuda a la reafirmación personal y favorece una mejor relación con uno mismo y con el entorno.

Estos son algunos  rasgos  que la caracterizan:

  • Conciencia  del momento presente del aquí y ahora.
  • Observación de los propios pensamientos, desde un punto de vista más consciente, y posibilidad de transformación positiva.
  • Conciencia de la respiración, etc…

Después de más de 25 años de desarrollo, transformación  y  formación personal,  he optado por desarrollar y ofrecer un método de acompañamiento en el cual, el único protagonista Eres “TÚ”, junto con el momento presente, junto con el Autoconocimiento y Aprendizaje propio, el de nuestro alrededor, el de la Felicidad, el del Amor a la Naturaleza y al “Todo”, el del Respeto ….

En cada sesión  se  trabajarán diferentes pautas o herramientas de una manera progresiva, dependiendo del grupo de trabajo y del objetivo del día que se proponga, y siempre interactuando.

Mi labor es acompañaros con estas pautas en una práctica Meditativa, y a la vez acompañaros con el Sonido y la vibración de diferentes tipos de instrumentos étnicos como Gongs, Cuencos Tibetanos, Cuencos de cuarzo, Flauta nativo americana, Didgeridoo, voz, etc… Todo focalizado en nuestro Bienestar, mejora de la Concentración,  Memoria, Sistema inmunológico y la Salud en general. Os invito a probar esta Técnica de Meditación sin ningún compromiso, en la cual el acompañamiento del sonido y la vibración amplificará estos beneficios en tod@s los participantes.

Cualidades y beneficios de los sonidos y vibración de los cuencos y Gongs:

Estos instrumentos están basados en el Principio de resonancia, que dice que una vibración con mayor intensidad y armonía logra contagiar a otra más difusa y poco saludable. Nos habla de la capacidad que tiene toda vibración de lograr un mayor alcance y, que si en su camino pasa por las vibraciones del cuerpo este logra provocar una vibración similar en cada parte del organismo que se encuentre en su rango específico. En pocas palabras, el poder que tiene una frecuencia para modificar a otra frecuencia.

Estos sonidos modifican nuestras ondas cerebrales, lo cual ayuda a entrar en niveles de conciencia desconocidos, donde se encuentran los estados de sanación y místicos, y ofreciéndonos una mayor receptividad a la autosanación. También tienen la capacidad armónica de producir efectos beneficiosos en nuestro ser y sobre nuestros diferentes puntos energéticos o  chakras. Es imposible escuchar sonidos y frecuencias que están fuera de nuestro campo auditivo o capacidad, sin embargo mediante los armónicos podemos resonar con ellos.

Algunos beneficios de estos instrumentos:

-Ayudan al usuario a tener una vibración saludable en todos los niveles orgánicos, mental, emocional y espiritual.

-Equilibrio de  estados como alterados, ira, ansiedad, tristeza, estrés, hacia un estado de paz, relajación y serenidad.

-Claridad mental, lo nos produce ser más productivo, creativo, centrado, dichoso, sereno, equilibrado, teniendo paz consigo mismo y con el entorno.

-Gracias a la calidad armónica de los sonidos y la vibración que producen se pueden prevenir infinidad de enfermedades.

Flauta nativo americana:

Las flautas nativas americanas están íntimamente relacionadas con la sabiduría de quienes las hacían, convirtiéndolas en instrumentos musicales de gran belleza, y con un sentido profundo del misticismo y la naturaleza. Su aspecto y su sonido entroncan con esa clase de magia ancestral que bebía de sus antepasados y de una cultura milenaria. Los nativos americanos llevaron a su cénit la conexión entre fabricar la flauta y tocar este instrumento con verdadera alma, conectando de una forma íntima con nosotros mismos y la naturaleza. Así, la flauta se convierte en ese instrumento sencillo de viento que nos permite comunicar con notas musicales nuestros sentimientos y sensibilidad interior.

La flauta nativo americana es uno de los más bellos instrumentos musicales, con sonidos armoniosos de profundo significado que conmueven a quien los escucha, llevando relax y buenas vibraciones, combatiendo el estrés y el ritmo frenético de un mundo caótico. La música de la flauta nativa equilibra nuestros sentidos y armoniza nuestra alma, despertando la energía de cambio que llevamos dormida dentro y que sincroniza con los latidos de la naturaleza.

Didgeridoo:

Didgeridoo no es la palabra aborigen que designa a este instrumento, sino la que le dieron los europeos en sus primeras visitas a la isla. Aunque, según los diferentes dialectos aborígenes, existen decenas de palabras para designarlo, la más comúnmente utilizada por los aborígenes es “Yidaki”, que significa “instrumento de conexión espiritual”.

Ya en tiempos remotos los aborígenes hacían uso de las propiedades del didgeridoo, como símbolo cultural e identificativo de su procedencia, para ritualizar en distintos contextos las bases de su existencia. Se ha usado ancestralmente como objeto ritual y de mimetización teatral con el entorno, como acompañamiento de la voz y también como instrumento solista.

Dentro de los clanes aborígenes, y todavía hoy en día, denota distinción en el rango o casta de las capacidades del músico que lo toca. Generación tras generación es transmitido un sistema propio para ser tocado por los clanes en cuya procedencia tiene sus orígenes el didgeridoo, en el noreste de la Tierra de Arnhem (Territorio del Norte de Australia). De padres a hijos, de maestro a alumno, se transmite el conocimiento en las complejas técnicas utilizadas para tocarlo.

Las connotaciones arcaicas y el sonido característico del didgeridoo lo convierten en un instrumento óptimo para la musicoterapia, tanto para el que toca (que puede utilizarlo como instrumento para guiar sus meditaciones, al tener que observar constantemente el sistema respiratorio y armonizar los centros energéticos o chakras), como para el que escucha, resultando beneficioso en los aspectos siguientes: alivio del estrés y la ansiedad, mejora de la oxigenación del cuerpo y de la capacidad de concentración, mejora de la creatividad, mejora de la visión (física, mental y espiritual), equilibrio de los hemisferios cerebrales, alivia los dolores de cabeza, aumento de la energía por medio de la estimulación del líquido cefalorraquídeo.

El didgeridoo produce un tono fundamental bajo y una gran variedad de armónicos, en un sonido a menudo muy similar al acorde de voz de los monjes tibetanos.

Propiedades terapéuticas del sonido:

A través de toda su evolución, el ser humano fue aprendiendo a diferen­ciar los estímulos placenteros de aque­llos que le generan displacer o dolor. A los primeros los busca, mientras que a los segundos los rechaza por ser contra­rios a su naturaleza. Lo primero que el ser humano percibe es el sonido, y en particular, el latido del corazón materno. Luego, aprende a emitir sonidos para comunicarse y expresar sus senti­mientos por medio del grito, y luego, a través del canto. De esta manera, el so­nido se convierte en una vía para expre­sar la interioridad y, por tanto, posee una cualidad catártica y liberadora. El so­nido puede percibirse mucho antes de que la vista detecte su fuente y mucho después de que ésta desaparezca del campo visual. El sonido permite orientar a las personas en el espacio, pues nos brinda una sensación de presencia, pero sobre todas las cosas, nos ubica en el tiempo. El sonido permite armonizar la percepción y la vivencia del tiempo haciendo perceptibles sus cualidades de melodía, armonía y ritmo.

Frente a la fugacidad y concretitud de los fenómenos visuales, el sonido nos brinda una dimensión de permanencia, de inclusión y de profundidad en la existencia eliminando las sensaciones desagradables provenientes de las más diversas fuentes de estímulos estresantes. Estas fuentes perturban el normal funcionamiento de las funciones per­ceptivas y de los mecanismos de capta­ción del entorno energético. De la mis­ma manera que una luz muy intensa ha­ce que el reflejo pupilar contraiga al máximo el iris, los chakras tienden a cerrarse cuando los estímulos energéti­cos ambientales son muy intensos o perjudiciales. Si bien esta es una res­puesta adaptativa, se realiza a expensas de una disminución en el intercambio energético, que es fundamental para el equilibrio de nuestra vida.

El sonido, correctamente administra­do por medio de las esencias homeofó­nicas, permite un reacomodamiento de las diferentes áreas energéticas que que­dan afectadas, normalizando su funcio­namiento y brindando una sensación de armonía y ritmo interno, sincronizado con las armonías y ritmos cósmicos.

 Principales propiedades terapéuticas del sonido:

Desde tiempos inmemorables, el ser humano ha buscado en el sonido y en sus infinitas combinaciones producir estados que permitiesen lograr un sen­timiento de reconexión religiosa con la totalidad. Así lo atestigua la historia de la música, con el desarrollo de los más variados instrumentos, así como con la utilización de la voz como fuente de emisión sonora poseyendo cada uno una función particular y especial en la gran­diosa sinfonía sonora que ha logrado producir la humanidad, imitando tanto los sonidos primigenios de la naturaleza como creando otros que sirvieran a los fines de la elevación mística.

Paralelamente, el ser humano fue to­mando conciencia de los beneficios que los sonidos producían en su propio ser tanto a nivel físico como psicológico y espiritual. Basta mencionar el sonido AUM, generador de poderosas vibracio­nes armonizadoras y reconectoras con la totalidad. Asimismo, la gran cantidad de mantras y cantos que existen en todas las manifestaciones religiosas de todas las culturas dan cuenta de la utilización del sonido con fines terapéuticos.

Desde el punto de vista de la neurofisiología, las vibraciones sonoras llegan al cerebro, pero también al tálamo y a la glándula hipófisis, órganos en los cua­les se produce una respuesta de adaptación. Si las ondas vibratorias son armoniosas, dicha respuesta adaptativa es positi­va y reequilibradora. Este hecho es com­probado permanentemente de forma em­pírica por todo aquel que después de escu­char una música o sonido agradable se siente mejor. Aprovechando este mecanis­mo adaptativo y reequilibrador que produ­ce el sonido, se ha desarrollado la musicoterapia y otras técnicas si­milares: como la llamada “efecto Mozart” o Terapia de Tomatis, recientemente desa­rrolladas. Por otra parte, las experiencias de Chladni ponen de manifiesto la acción que las vibraciones sonoras ejercen sobre la materia física (Placas de Chladni).

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Capoeira en el Centro Kerala

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